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Combate a la contaminación con microorganismos

Berenice Celis García, profesora investigadora, señala que existen nuevos mecanismos que contribuyen a conocer la diversidad microbiana en el mundo

Por: Lorena Caro

Montones de bolsas con basura(Foto: Pixabay)

Montones de bolsas con basura | Foto: Pixabay

Culiacán, Sinaloa.- De todos los microorganismos que existen en el mundo, solo el 5 por ciento ha sido reconocido y estudiado por expertos científicos e investigadores. Hasta hace diez años se comenzó a practicar la pirosecuenciación, que ha permitido con base en secuencias  obtener el ADN de nuevos microorganismos para fragmentarlo e identificar así microorganismos asociados a los que ya se conocen, sostuvo Berenice Celis García, profesora investigadora en el Instituto Potosino de Investigación Científica Y Tecnológica, Centro Conacyt.

La experta en diversidad microbiana agregó en entrevista para EL DEBATE que los microorganismos son de suma importancia, ya que se pueden utilizar hoy en día como agentes de combate a la contaminación en medios ambientes variados, incluidas las zonas afectadas por pesticidas y fertilizantes.

Tras su participación en el segundo Simposio Internacional Biotecsin del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (Ciidir), mencionó  que hay microorganismos que sobreviven con oxígeno o sin oxígeno, que se alimentan de componentes como el nitrato y el sulfato, y que pueden ser patógenos o benéficos, mostrando así la existencia de una amplia diversidad microbiana.

Berenice Celis García, investigadora en el Instituto Potosino de Investigación Cientfícia y Tecnológica Centro Conacyt. Foto: Ricardo Nevárez / El Debate

Berenice Celis García detalló que con la pirosecuenciación se ha facilitado la investigación: «Recientemente se están agrupando como en cajas, como de decir, estos (microorganismos) son los que hacen degradación de nitrato, degradación de pesticidas, porque no sabemos sus nombres, porque no los podemos cultivar, pero sí los podemos identificar con esta técnica», señaló.

Sin embargo, la investigadora puntualizó que acceder a la pirosecuenciación es fácil si se cuenta con los recursos, porque es muy costosa: «En México sí hay. El Instituto de Biotecnología de la UNAM tiene pirosecuenciadores y cada vez más institutos de investigación tiene este tipo de tecnología, lo que pasa es que los reactivos y todos esto que se usa es caro. Pero, como todo, conforme va avanzando la tecnología, se va mejorando y va siendo más accesible. Se espera que sea más accesible en el futuro», sostuvo. 

Aunque omitió su opinión sobre las políticas públicas en apoyo a la ciencia, a la tecnología y el propio estudio de la diversidad microbiana, indicó que existen acciones que pueden promover recursos y aplicación de la tecnología,  como aquellas que tienen que ver con un centro de investigación,  que se pueda desarrollar  un producto y ese producto lo puedan ofrecer a una comunidad o a la sociedad como un desarrollo tecnológico mediante el cual se puede mitigar la contaminación por pesticidas o por hidrocarburos. 

Cultivos  

En el caso de la agricultura, Berenice Celis García precisó que si hay alguien a quien le interesa degradar pesticidas, lo mejor que puede hacer es ir a un sitio contaminado con pesticidas y empezar a cultivar esos microorganismos para tratar de reproducirlo, de la mano de expertos.

«En el suelo hay muchísimos microorganismos, de hecho en una cucharadita de café que tomes del suelo, si tú te pones a contar, vas a tener millones y millones de microorganismos; entonces, si hay pesticidas, va a promover microorganismos que van a poder degradar esos pesticidas y esa es como una estrategia».

Los microorganismos —añadió—  tienen distintos estilos de vida y hay algunos que les gusta la mala vida, y la mala vida significa que están viviendo en un lugar contaminado o en un lugar sucio: «Hay organismos que viven ahí y que pueden aprovechar esos contaminantes para su estilo de vida, para sobrevivir; entonces en ese momento a nosotros nos ayudan porque el contaminante que les sirve a ellos como comida, ellos se los van a comer, van a engordar, entonces ellos se reproducen y van a retirar ese contaminante, si estamos hablando, por ejemplo, de un agua», explicó.

Agua contaminada. Foto: Pixabay

Detalló además que los microorganismos están presentes inclusive en la piel, y  si se pudieran juntar, incluyendo los que se tienen en el estómago  y se   pudieran pesar, representarían un kilogramo del peso total del cuerpo humano.  

Hoy por hoy, la profesora de investigación en el Instituto Potosino de Investigación Científica Y Tecnológica, Centro Conacyt, indicó que la ciencia sí está teniendo  más poder de captación y de interés  por parte de los estudiantes jóvenes:

«Específicamente en donde yo trabajo siempre he tenido, afortunadamente, jóvenes interesados en hacer su tesis de maestrías en estos temas, entonces creo que sí hay un interés, no te puedo decir en qué porcentaje, tampoco te puedo decir si es más o menos porque las generaciones que nosotros hemos tenido son muy variables. Entonces, de repente tenemos una generación donde hay veinte estudiantes y de repente hay cinco o hay diez. Es muy cambiante», sostuvo.

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