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Policiaca

Piden justicia para “DON PIRULíN”

Ricardo N, de 47 años, era el sustento de su familia. Tras su deceso, dejó a cinco hijos huérfanos, tres varones y dos mujeres

Por: Rigel Lopez

Foto: El Debate

Foto: El Debate

Mazatlán.-Una familia de seis integrantes en el desamparo, tristeza y dolor dejó la muerte de un comerciante  que se dedicaba a vender pirulíes y churros en Mazatlán, en un accidente suscitado en el fraccionamiento Infonavit Playas.  

El conductor de una camioneta RAM roja perdió el control de la unidad  y atropelló a don Ricardo cuando éste conducía su tricimoto. Horas más tarde  perdió la vida en el hospital.

La familia

Ricardo N, de 47 años, era el sustento de su familia. Tras su deceso, dejó a cinco hijos huérfanos, tres varones y dos mujeres.

“Don Pirulín“, como le decían de cariño los vecinos, dejó un gran vacío en su familia.

Jorge N, de 21 años, hijo mayor de Ricardo, comentó que él se hará cargo ahora de toda su familia y recorrerá la ruta de vendimia que su padre realizaba todos los días.

Añadió que la noche del miércoles acudieron al velorio las personas que le compraban dulces a su padre en las escuelas en las que trabajaba.

Le depositaron ofrendas florales y a la familia le brindaron el pésame, además de desearle pronta resignación.

En los próximos días, la hija menor de don Ricardo cumplirá 15 años. Con gran esfuerzo, le tenía preparada una reunión con sus familiares y amigos, pero no se realizará por la tragedia que enlutó a la familia.

Foto: El Debate

Los vecinos

Vecinos de don Ricardo recordaron que fue una persona muy amable, buena, sencilla, “que no le hacía mal a nadie”. Una persona muy trabajadora y que siempre andaba con una sonrisa en su rostro.

A pesar de ser una persona de muy escasos recursos, siempre buscaba la manera de llenar el estómago de sus hijos, añadieron.

“Queremos justicia, queremos respuestas, que esto no se quede así. Le arrebataron la vida a una gran persona y los comerciantes queremos que el responsable pague”, comentó una comerciante.

Las personas que estuvieron en el velorio comentaron que la familia enfrentaba problemas económicos, pero que don Ricardo, con mucho sacrificio, obtenía dinero de la venta de golosinas y antojos para sostenerla.

Una vecina cercana a la familia añadió que no pudieron velar el cuerpo de Ricardo en una funeraria por falta de dinero y que entre los vecinos juntaron dinero para comprar el ataúd.

Y de igual manera, se tuvo que utilizar el dinero de la fiesta de la menor  para solventar algunos gastos.

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