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Mazatlán

Mientras muchos claman por vivienda...

Hay decenas de casas en el abandono en fraccionamientos como Santa Teresa, Santa Fe, Magueyes  y Urbivillas, convertidas en basureros y refugios de vagos

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Por: Blanca Regalado

Invadidas por la maleza y el grafiti. Foto: EL DEBATE

Invadidas por la maleza y el grafiti. Foto: EL DEBATE

Mazatlán, Sinaloa.- Mientras que muchas familias demandan una vivienda para vivir, hay decenas de casas en el completo abandono en varios asentamientos de la ciudad.

En los fraccionamientos Santa Teresa, Urbivilla, Mañanitas, Magueyes y Santa Fe se aprecian casas en completo abandono.

Son viviendas invadidas por la maleza, basura, tapizadas de gratifi y proliferan ratas, cucarachas y todo tipo de fauna nociva.

En Santa Teresa, Miguelina Estrada recalcó que algunas de las viviendas fueron asignadas y nunca las habitaron.

Otras ya no las pudieron pagar los vecinos  y las dejaron. Pero  además, los vecinos que tenían inmuebles en las orillas del asentamiento huyeron por la ola de violencia.

Foto: EL DEBATE

Servicio

Lorena Montoya es madre de dos niños y se dedica al comercio. Requiere una vivienda, pero como ya no está cotizando para el Infonavit, no le pueden otorgar una de las casas abandonadas.

Explicó que acudió al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores,  pero le indicaron que si no cuenta con un trabajo formal y cotiza para esa  institución no tiene derecho, situación que considera injusta pues todos los días vende alimentos y saca para mantener a sus hijos y cubrir la renta. 

Ese dinero lo podría utilizar para ir pagando una casa. Pero la autoridad prefiere que las casas estén en el abandono y que las vandalicen en lugar de darlas a familias que no tienen un techo

Foto: EL DEBATE

Daños

En un recorrido por los asentamientos mencionados se detectaron casas  deshabitadas a las orillas, pero hasta en la entrada principal. 

Hay casas que luego de robarles puertas y ventanas, sellan las entradas  con material.

Pero, aun así, los vagos les hacen hoyos e ingresan a tomar o esconderse para asaltar a los transeúntes, aseguró Manuel Ramos.

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